viernes, 17 de febrero de 2023

NOSOCOMIOS

    Las fantasías nosocomiales de ayer y de hoy, travestidas de bondad científica, con sus batas blancas de alta entrega, con sus topologías mentales abiertas o cerradas, continuas o discontinuas, fueron y siguen siendo panópticos de la miseria humana, pues así son considerados estos sufrimientos particulares que, por una u otra razón y de un modo u otro, allí están

    No cabe duda: esas estantiguas miran con una mirada que no ve nada pues, en sí mismas, cualquiera diría que están afectadas por una ceguera anterorretrógada.


Aristóbulo

Apoderados. Ahora el postsituacionismo tendrá que ser filáutico o no será.

Wien Verlag

Lasulla, 1896


Aristóbulo

viernes, 16 de diciembre de 2022

REVUELTAS

 

Recorridos de flâneures y flâneuses en una ciudad que degüella perros esquineros por ladrar al cielo. Por los meandros de una plaza llena de estatuas que impiden el paso y conmemoran a un número aleatorio de víctimas diarias.  

Recorridos por trayectorias imbéciles que siempre van del mismo bar a las mismas casas y viceversa.

Recorridos por cuerpos marcados por el sexo que deploran la existencia de todo lo demás al caminar siempre por un malpaís.

Recorridos por sendas oscuras del vicio, prácticamente insondables si no se tiene una fina aguja clavada en la mirada.

Recorridos por parques donde viven los desahucios de almas penosas tiznadas de blanco.

Recorridos por almacenes luminosos donde se acumulan miembros de la polis, y la policía, la misma de siempre, detiene a la gente por llevar carné de insurrecto. 


Aristóbulo

La ciudad endocrina

Ediciones Maipez. Vanaria, 1478.

jueves, 26 de mayo de 2022

EL RETO DE LA SERIE


El aparato de Golgi pintado por Dalí; el gatopardo de Schrödinger; el asno de Buridán dando clase en el grabado de Goya; la indeterminación que hizo de Heisenberg un camaleón; la paradoja exotérica de Pietro Fermi; la fe y el terror dándose la mano con el silencio divino en el espacio cada vez que Pascal pensaba en el infinito; la astucia de la razón de Hegel en realidad se esconde en la serie de Fibonacci; el número de Avogadro convertido en la principal fijación de Robert De Niro; el estatodinamismo de la bicicleta de Duchamp; las cajas negras del avión que,  transportando condriocontes, cayó en su viaje a China; la barbaridad del esclavo y la pestilencia del amo; la cercanía de los tormentos en los rinocerontes del mundo unidos; la monja que administraba aniquilantes (choques) en un asilo y el asombro absoluto del Dr. Hristo Hristodoulos, atento a su relato… 


Aristóbulo

Chancras

 Ediciones Partenogénicas. Calcuta, 3.016

lunes, 25 de octubre de 2021

LÓGICAS PITAGÓRICAS (2)

 Misterios

Demócrito reía mientras Heráclito lloraba. Esa era la norma. Así se sabía en toda la Hélade. Y cada uno vivía contento con su ser. Ellos ni habían hablado nunca en sueños ni conocían su mutua existencia aunque, sin saberlo, uno lloraba las risas del otro y viceversa. Hasta que en una ocasión se encontraron bajo la sombra tenue y fresca de un sicómoro olivado perdido en el camino de Eleusis, adonde uno iba y el otro regresaba. Apenas hablaron, pero, según se dice, de allí salieron transformados el Uno en el Otro y este en aquel. A partir de ese instante luminoso ambos cambiaron también su nombre por el de Empédocles.

Hipócrates, que iba tras la senda volcánica de ambos, con todo lo que sabía, nunca pudo diagnosticarles absolutamente  nada. Ni siquiera una simple desdobladura por partida doble, como llamaban entonces vulgarmente a la melancolía ciclotímica entre pares. A partir de aquél encuentro entre psicómoros ya olvidados, caminaron solitarios otra vez, cada uno con su risa y cada otro con su pena.

Fue en esas fechas cuando los griegos empezaron a considerar a las máscaras personas. 


Aristóbulo

In medias res

Mis antecedentes

Ed. Gloria in excelsis, Tamanrasset, 

cuarentisiete de juliembre de dosmilipico.

LÓGICAS PITAGÓRICAS (1)

Cuando hablamos con nosotros mismos como si fuéramos otro. Ya sea preguntando o respondiendo, enfadándonos o alegrándonos. Cuando hablamos con los dioses. O cuando leyendo un libro o mirando un cuadro  dialogamos con el autor… estamos en la delirancia.


Aristóbulo

Diapasones 

Tamanrasset, 20.octubre.2021

lunes, 18 de octubre de 2021

LAS TRES CIUDADES, más una

Al menos son tres las ciudades veladamente presentes en cada una de las urbes equívocas donde vivimos.

La Ciudad Fragmentada, situada más allá de toda consideración urbanística, es el compendio de todo lo que se habla de ella en taxis y bares.

La Ciudad Ideal, en cambio, descansa en la idea singular que cada uno tiene de la suya. Una ciudad que no existe ni nunca existió para los demás. Hecha de retales interesados y olvidadizos que, como todos los pecados, encubren siempre una falla mítica, una nada.

La Ciudad Especular, constituida por la comparación incesante. Pasa del cilicio a la loa en menos que canta un gallo. Los periódicos no hacen otra cosa que comparar, es decir, encubrir lo que no se quiere ni se puede ver. La falla mistérica originaria.

Hay aún una cuarta ciudad en el envés de todas las anteriores. Podríamos llamarla La Ciudad Callada. Empezando por la mía. ¿Por qué no ladran nunca los perros emblemáticos?, ¿desde cuándo?, ¿adónde fueron a parar sus ladridos?, ¿quién lo ordenó? 

Tal vez fueran ellos los organizadores de una sentada afónica en la Plaza más Mayor de la ciudad, frente a la catedral, iniciando una huelga sine die para ladrar la falla. 

Tal vez fueran sacrificados y suplidos estatuariamente por unos cínicos amaestrados por el bronce.

Según el historiador: “Tal vez, se quiera o no, desde aquel sacrificio, las principales ausencias son siempre presenciales”. 



Aristóbulo

"Tectos"
Obraria, 1327
Bolonia.

martes, 21 de septiembre de 2021

ACONTECIMIENTO

 

17. Septiembre. 2021

Aún no he nacido. Por lo que se ve, lo haré dentro de poco. Es difícil expresar lo que siento porque no es lo que esperaba. Es desconfianza. Durante meses creí que esto iba a ser más alegre. En fin, ya les iré diciendo.

Dentro de mis ilusiones más esperadas están el llegar a conocer a Rinconete, a Cortadillo, a Donald Duck (god save), a Alicia (Vikander, si puede ser) y, en general a todos los que teniendo apego a los abismos se resisten a dejarse caer… Me han dicho que allí donde voy se va a pasarlo bien. No me lo creo, mi desconfianza no se ha equivocado nunca en estos nueve meses que llevo aquí. También quiero conocer, no me pregunten por qué, a Fu Manchú. He oído hablar mucho de él como si fuese un tesoro de iniquidades. Y esto, por alguna oscura razón, constituye para mí una atracción enigmática

Mis padres todavía no han decidido mi nombre, aún andan barajando dos o tres por género.

Bueno, hasta mañana. Les diré con seguridad si he nacido o no.

 

18. Septiembre. 2021

Bueno, ya nací. Joder, cómo me costó. Empecé haciendo ejercicios de una gimnasia muy rara. De pronto estaba dentro de una especie de tubo. Era como hacer espeleología de la estrechez, pero con las paredes húmedas y muy musculosas. Había momentos en los que se estrechaban tanto que creí convertirme en una línea. Al cabo de una media hora, sin aún saber lo que era la luz, de tanta que había me quedé ciego de una ceguera nueva. Y empecé a llorar. Y me pegaron una torta en el culo. Lo que les decía, el lugar donde aparecí no inspiraba ninguna confianza. Allí no estaban ni Rinconete ni Cortadillo, tampoco Donald Duck (god save) ni Alicia (Vikander, si puede ser) … intenté pedir socorro y articulé como pude mi grito más desesperado ¡Fumanchuuuú!... pero allí nadie se dio por aludido.

Sólo estaban mi madre, otra señora y un tío vestido de blanco con mascarilla, y yo no entendía nada.

Tal vez todo aquello fuera una premonición de lo que habrá tenido que haber sido para ser quien estoy siendo, como diría Jacobo Lacan más tarde.